Empieza con consignas de una sola relación espacial: encima, debajo, izquierda o derecha. Cuando sea estable, añade dos condiciones en la misma frase o una secuencia de pasos. El objetivo no es contestar rápido al principio, sino leer o escuchar la consigna, mantenerla unos segundos y comprobar el tablero antes de tocar.
Si aparecen errores por precipitación, conviene bajar la velocidad y entrenar la pausa: mirar, repetir mentalmente la instrucción y decidir. Si aparecen bloqueos, reduce el número de estímulos y aumenta la claridad visual.