Reactiva+ no nació como un proyecto frío ni como una idea abstracta. Nació desde dentro de la recuperación, desde la necesidad de entender qué me pasaba y de convertir el entrenamiento en algo más organizado, medible y útil.
Después del ictus, empecé a ver que muchas funciones estaban ahí, pero no salían igual. Leer, escribir, calcular, mantener la atención, gestionar la fatiga o trabajar con varias instrucciones requería más esfuerzo. Necesitaba una forma de practicar sin perderme.
Una herramienta para ordenar el proceso
Reactiva+ me permitió agrupar ejercicios, registrar resultados y observar patrones. No se trataba de sustituir a los profesionales, sino de tener una herramienta diaria para acompañar el trabajo de rehabilitación.
Diseñar desde la experiencia
Haber vivido los síntomas desde dentro cambia la forma de diseñar. Sabes que una pantalla demasiado cargada cansa. Sabes que un botón mal colocado puede frustrar. Sabes que la dificultad debe crecer sin romper la confianza.
Recuperar también es construir
Crear esta herramienta fue también una forma de volver a pensar, ordenar, probar, corregir y proyectar. No solo entrenaba con Reactiva+: al construirla, también estaba entrenando funciones que quería recuperar.
Por eso Reactiva+ es más que una aplicación. Es una parte de mi proceso: una manera de convertir miedo, esfuerzo y repetición en estructura.